Con Carisma...

PERSONAL SOCIOSANITARIO

PROFESIONALES CON CARISMA

Perfil del personal de los Centros Sociosanitarios de la Consolación

Los profesionales de nuestros centros, personas profundamente humanas que se identifican con el carisma de consolar, y cuidan y acompañan a nuestros mayores con dignidad a la vida.

El profesional de un Centro Sociosanitario es una persona profundamente humana, tanto por los valores que encarna, como por las relaciones que  establece con los demás, a nivel personal y como parte de un equipo mas grande. Cree en el valor y dignidad de la vida de todo ser humano y busca siempre su bienestar, pobre todo si este se encuentra en circunstancias desfavorables o de vulnerabilidad de cualquier tipo.

Es una persona que entiende que su misión tiene como finalidad principal cuidar y acompañar de forma integral a las personas atendidas, especialmente a las mas necesitadas y vulnerables, ofreciendo una atención humana y humanizante, dotada de calidad y calidez, que cuida todas las dimensiones del ser humano: fisica, psicosocial y espiritual.

Es una persona que, identificada con el carisma de la consolación, entiende que su trabajo se inspira en la vida y el espíritu de Santa Mª Rosa Molas, en como ella vivió y se desvivió en su atención a las personas ancianas, enfermas, Tiene una manera de sentir y vivir el mundo que esta permeada por valores como el compromiso, la ternura en el trato, el respeto, la discreción y la sencillez. Es especialmente sensible a las  situaciones de dolor y de injusticia y se compromete para paliar, desde su trabajo como parte de un equipo, esas situaciones de desconsuelo.

Es una persona en constante formación, consciente de las necesidades de los destinatarios de su actividad. Busca que su ayuda sea de calidad, por lo que tiene interés en formarse en todas las Dimensiones. A través de su trabajo transmite la dignidad y el valor de toda vida humana.

Trabajando y consolando

Profesionales con Carisma

Anezka G'uberová
Con CARISMA

Silvia Fernández

«Este lugar me ha enseñado que no hay nada más bonito que dar y recibir. Me siento agradecida a Dios, a las personas y a la vida. Gracias de corazón»