Nuestro jardín se llena de color

Con la llegada del buen tiempo, en Residencia Villa Consolación hemos comenzado a preparar uno de los espacios más especiales de nuestra casa: el jardín.

La actividad comenzó con una salida al vivero, donde un grupo de personas residentes participó en la elección y compra de distintas plantas y flores para embellecer nuestros espacios exteriores. Fue una mañana llena de ilusión, conversaciones y decisiones compartidas, en la que cada persona pudo aportar sus gustos y preferencias.

Al día siguiente llegó el momento de ponerse manos a la obra. Residentes y profesionales compartimos una agradable jornada de jardinería, plantando, cuidando la tierra y colaborando para dar vida y color a nuestro jardín. Más allá de la actividad en sí, fue una oportunidad para disfrutar del contacto con la naturaleza, favorecer la participación activa y compartir tiempo de calidad juntos.

En Villa Consolación entendemos que los cuidados van mucho más allá de la atención a las necesidades básicas. Desde el Modelo de Cuidados del Carisma de la Consolación apostamos por una atención personalizada, que reconoce la historia, los intereses y las capacidades de cada persona. Actividades como esta permiten que las personas residentes continúen realizando tareas significativas, participen en las decisiones de la vida cotidiana de la casa y contribuyan activamente al bienestar de la comunidad.

Porque nuestro jardín no es solo un espacio para contemplar, sino un lugar que construimos y cuidamos entre todos. Un reflejo de la vida compartida, de la participación y del sentimiento de hogar que queremos seguir cultivando cada día.

Ahora toca disfrutar de este rincón lleno de color, vida y cariño, preparado para compartirlo con las familias, amigos y todas las personas que forman parte de nuestra gran familia de Villa Consolación.