Construyendo hogar

Desde nuestra carta de identidad consideramos la vejez como una etapa de plenitud, donde las personas mayores pueden aportar su propia opinión, experiencia y sabiduría que contribuya a crear de nuestros centros verdaderos hogares para las personas que viven en ellos, lugares donde se cree un clima de familia y cada persona se sienta acogida y atendida desde la individualidad.


Hoy, día que celebramos a Santa María Rosa Molas , fundadora de nuestra Congregación, nos inspiramos en los valores y el carisma que nos transmitió para continuar la labor de cuidar y acompañar a las personas mayores. Fruto de este sentir surgió una idea en la última reunión de CONSEJO DE CENTRO de nuestra Residencia (órgano de participación para las personas
mayores de la casa): ¿por qué no le cambiamos el nombre a los salones y les ponemos algo más acorde con el carisma y la misión de esta casa? Y así, en medio de diversas ideas, sugerencias, intercambio de opiniones… de los propios
residentes fueron surgiendo los siguientes nombres:
Salón primera planta: desde hoy, “Salón Cristo de los Faroles”. Este Cristo marca la vida cotidiana de los residentes que viven en esta zona de la casa. Para ellos, así lo expresan, es un fiel compañero en su día a día ya que lo tienen muy, muy cerquita de su habitación.


Salón gimnasio: pasa a llamarse “Salón San Rafael”, el nombre del protector de la ciudad de Córdoba, tan querido para todos, a él le encomendamos la vida de cada uno de nuestros residentes.

Salón de enfermería: pasa a llamarse desde hoy “Salón Virgen de los Dolores”, porque en este lugar tan especial están, quizás, los que más encomendamos a la protección de la Virgen y los que cada día confiamos que ella cuida y acoge bajo su manto.


Salón planta baja: desde hoy, en el día de su fiesta, pasa a llamarse “Salón Santa María Rosa Molas”. Nuestra fundadora también estuvo presente en los nombres que salieron para denominar a los salones, así el salón de la planta baja, lugar de encuentro y también de paso para todo el que viene a esta casa, pasa a tener el nombre de esta santa, a ella le seguimos pidiendo para que nuestra residencia sea un verdadero hogar para todos, que todos y cada uno de los que por aquí se acercan encuentren el consuelo que necesitan.


Que Santa Mª Rosa Molas siga guiando nuestro caminar, para que sigamos cuidando y acompañando a las personas mayores con el esmero y la ternura que ella lo hizo.